Sudar y hacer ejercicio saliendo a trotar

¿Cómo salir adelante con una rutina que no para?

Desde que te paras de la cama, tienes miles de cosas por hacer y tienes que mantenerte protegida durante toda la jornada. Para esos días en los que no te detienes ni un solo minuto, necesitas triple protección clinical, y si es clinical tiene que ser Rexona.

Hacer ejercicio nunca puede faltar empezando tu rutina.

Una de las maneras más saludables de empezar el día es haciendo ejercicio, así sea asistiendo a clase de pilates o haciendo aeróbicos en casa. Cuando tu día ya empieza en movimiento ejercitándote desde que sale el sol, necesitas la triple protección de Rexona Clinical.

Día de parcial en la universidad.

Después de hacer ejercicio, te diriges a la universidad para un largo día de estudio y un parcial al final de la jornada. Cuando llega la hora del examen, sientes el agotamiento acumulado del día y crees que vas a quebrar, sin embargo, recuerdas que cuentas con la triple protección clinical en los momentos más exigentes y sacas 5 en el parcial.

Para rematar, vuelves en bici a casa.

Además de ejercitarte en la mañana y tener un día muy demandante en la universidad, ahora debes volver a casa en bici. Pero aún al caer la noche tienes la triple protección clinical de Rexona mientras pedaleas camino a casa.

Cuando inicias tu día yendo a pilates, luego tienes parcial en la universidad y vuelves en bici a casa, entonces necesitas la triple protección clinical, y si es clinical tiene que ser Rexona. ¿Qué esperas para usarlo?


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