Un hombre y una mujer que estiran, la transpiración excesiva en la espalda
Un hombre con la espalda sudorosa en medio de un saque de tenis

Lo primero es lo primero, es importante saber que la espalda transpirada es una respuesta natural a un aumento de temperatura. Si tenes calor, tu cuerpo libera transpiración para ayudarlo a enfriarse.

Tu espalda mientras hace ejercicio o incluso en el tren repleto al trabajo es una cosa. Pero cuando no existe un desencadenante natural, puede valer la pena hablar con tu médico o dermatólogo al respecto.

Sin embargo, no te preocupes: la transpiración excesiva es común y existen varios tratamientos que pueden ayudarte.


Entonces, ¿qué causa la transpiración de espalda excesiva?

Hay dos causas principales:

Hiperhidrosis primaria: una afección médica que causa glándulas sudoríparas hiperactivas. Aunque afecta a todas las partes del cuerpo, a menudo se localiza en áreas específicas como la espalda.

Hiperhidrosis secundaria: esto puede ser un efecto secundario de la medicación, un cambio en los niveles hormonales o un sistema nervioso dañado.

La transpiración de espalda provocada por cualquiera de éstos se tratan mejor con un médico o un dermatólogo. Pueden recomendar un tratamiento médico adecuado.

Es importante saber que la espalda transpirada es una respuesta natural a un aumento de temperatura.

Un hombre en una piscina con el sol brillando en su cara

¿CUÁNTO ES DEMASIADA TRANSPIRACIÓN?

Mirá las declaraciones a continuación...

"Me encuentro transpirando sin razón."

"Noté un cambio repentino y reciente en la cantidad de transpiración."

"Cambié mi estilo de vida como resultado de preocuparme por la transpiración excesiva."

Si estás de acuerdo con alguno de ellos, vale la pena conversar con tu médico. Mientras tanto, hay algunas cosas que podrías intentar para que una espalda excesivamente transpirada sea más fácil de manejar...


¿Y QUÉ PUEDO PARA REDUCIR LA EXCESIVA TRANSPIRACIÓN DE ESPALDA?

Proba estos consejos para ayudar a reducir la cantidad de transpiración de espalda:

Usá fibras naturales como algodón, lana y seda tanto como sea posible para mantenerte más fresco durante el día.

Mantenete hidratado bebiendo mucha agua fría. Esto ayuda a reducir la temperatura corporal y a reemplazar parte del agua perdida por la transpiración excesiva.

Lavate con regularidad, prestando especial atención a la zona de la espalda.

Si estos no ayudan, no te preocupes. Hay otros enfoques que podés tomar. Hablá con tu médico o dermatólogo; ellos podrán explicarte opciones como medicamentos y otros tratamientos especializados.